El nuevo álbum de Julia Martín es un retrato íntimo y poderoso de una etapa de transformación personal y artística.
Ahora, tras años de trabajo, Julia se encuentra en un momento de equilibrio. El disco habla de cambios, despedidas, nuevos comienzos, sobretrabajo, prioridades que se recolocan…, pero también es una celebración de todo lo bonito que estaba olvidado, y una declaración de amor por su profesión y por la vida más allá de la música.
Todo lo vivido en los últimos años se refleja en este disco que funciona como diario emocional y, al mismo tiempo, como mapa de regreso a lo esencial.
De ahí el título del álbum, que no es casual: ¨Yulai Bombay¨ el aka que Julia usaba de adolescente.
Este álbum es, en cierto modo, una respuesta a eso. Una búsqueda de equilibrio. Una forma de traer de vuelta esa versión de sí misma. Yulai Bombay no es solo un apodo, es la voz interna que le recuerda a Julia por qué empezó todo esto.