Una veintena de obras en mediano y gran formato que reinterpretan viñetas de los personajes más representativos del comic, figuras emblemáticas, antihéroes y villanos en un estilo Pop Art. Realizando un nexo entre la nostalgia de las historietas antiguas con personajes actuales.
Con este homenaje histórico del cómic, la exposición se posiciona como un puente entre pasado y presente, ofreciendo un recorrido por la historia. Pero también convierte a un héroe de papel en un héroe de pintura, como si a través del cambio de soporte lo hiciéramos entrar al museo y lo convirtiéramos en un objeto patrimonial. Nos invita a apreciar los orígenes populares del medio y su continua relevancia, reinterpretando y contextualizando estas imágenes para reflejar las sombras y complejidades de nuestra sociedad actual, señala Lucas Chaparro Sepúlveda (curador muestra).
