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Don Gabriel Mendoza (60), excolumnista de La Tercera en temáticas de contabilidad y finanzas, además de experto auditor, se retira de las elevadas cifras, rendiciones de cuentas, estrategias comerciales y todo lo que en algún punto le dio los suficientes créditos para armarse de municiones y batallar con lo que hoy padece: los coletazos de un doble ACV del cual solo los más fuertes pueden contar.

Y es así, pues la batalla y posterior remate de doble nocaut que le dio Mendoza a los misterios de la vida, lo tiene entre los que pueden contar una verdadera hazaña contra el destino, al igual que sus pares generacionales que pasaron por lo mismo, como Jorge Gonzáles o Mauricio Redolés.

Hoy, con la mente puesta en las palabras y al igual que el tracklist de un álbum, leímos en voz alta las carillas que dan título a la obra; tan crudo, tan real, tan necesario para aterrizarlos de los estereotipos comerciales sobre qué es el amor: abrazar la pasión propia por sobre las demás.

 

En la foto: María José Moya Silva (actriz) | Luís Felipe Chávez Sáez (actor) por Carlos Molina

En la foto: María José Moya Silva (actriz) | Luís Felipe Chávez Sáez (actor) por Carlos Molina


Juan Gmo. Carrasco (JG): Cuentos cortos de 10 minutos. Siento que es un texto que ayuda al devenir de cosas que eventualmente están presentes entre nosotros, como es el amor, el desamor, la conquista y reconciliación, pero que nadie te las cuenta y nadie sabe cómo afrontarlas. ¿Cómo llegó a esto?

Gabriel Mendoza (GM): Wow. Qué difícil…. Llegué a esto porque tengo amigos y amigas que han vivido experiencias similares, donde por más que escalamos en el monte del amor, de las relaciones amorosas y bonitas, esas que queremos, nos vamos encontrando con rocas que se desprenden y nos llevan a la realidad; que no queremos tener hijos, que no podemos tener hijos, mi proyecto no es tu proyecto, y por lo tanto llegamos a la conclusión que no podemos seguir juntos, porque tu proyecto de vida no es el mío. Nos encontramos con una realidad más fuerte, que es esta montaña que empieza a desprenderse, y ahí ya no hay quién te sostenga. Te vas al vacío, al fondo.

JG: ¿Y siente que este texto, esta “montaña”, enrostra aquello?
GM: Sí.

¿Hay una luz de esperanza?
La vida se encarga, como esa maleta perdida, ese espejo, ese vestido (NDR: refiriéndose al cuento ‘El Amor No Es Suficiente’), de recordarte del por qué no estás siendo feliz, y te lo encara, y como no haz trabajado -por ejemplo- el tema de hijos que es tan fuerte y duro, deja dudas, un sí pero no/un no pero sí, porque pareciera que la cosa social, la presión social, es más fuerte aún.

¿Cómo el estereotipo de la familia Falabella?
Como que vas a estudiar algo, pero reniegas de la crianza futura, queda en standby, pues entran dudas como si tengo o no para ello… son demasiado fuertes.

¿Y estas decisiones standby son las que nutren la saga de cuentos?
Creo que haré otra, tengo unos dos o tres que pueden apuntar a eso.

¿Esta cantidad de cuentos fueron al azar?
Fueron seleccionados. Tengo otros cuentos que son muy lindos sobre el amor periférico. En cambio estos son de no querer olvidar, hablan abiertamente de aquellos proyectos amorosos donde las parejas que por más que se aman, no son capaces de consumarlos, sea con o sin hijos. Eso es lo fuerte. Y luego, las vidas son individuales, pues por más que ames a otras personas, tú vas a tener tus propias historias, tus propias cosas: trabajos, estudios, viajes, proyectos.

Un poco lo que dice Leonard Cohen, que todos tenemos una vida secreta.
En el fondo todos queremos algo, y no cualquier cosa; queremos cosas de nuestros padres, de nuestras parejas, y que a lo mejor ni nuestros padres ni nuestras parejas están dispuestas a darnos. Entonces el problema a la pregunta es ¿estás dispuesto a que no te lo den?, yo creo que no, porque tú apuestas por el amor que tienes por la persona o que la persona tiene contigo. Ahí digo yo que “El Amor No Es Suficiente”.

En ese mismo título, en la portada queda en grande la palabra “Amor”. Entonces ¿siente que el individualismo es velarse a sí mismo?
Creo que el ser humano es egoísta y queremos nuestra satisfacción, y el amor ha sido utilizado como una moneda de cambio, de compra.

Ego y Amor se definen muy bien en el título. También toca temas musicales…
¡Ah sí! Es que yo encuentro que la música es lo mejor, lo más lindo, porque sin ella no es vida. Me gustan distintos autores. La música cruza la vida de uno. Por ejemplo ‘Busqué entre los vinilos y encontré el de Radiohead‘, es un homenaje a la música de los ’90 que fue bien cuestionada, pues cruzó distintas tendencias . Me encanta por ejemplo The Smiths, porque ahí sí hay amor por la música y convengamos que es suficiente (risas).

También hay homenajes a la amistad que perdura.
Exacto. Hay un cuento que canta Chales Aznavour, que encuentro que es lindo por el romanticismo, o Cohen que dan ganas de escucharlo y odiarlo (risas).

Eso lo va adquiriendo uno con los años, porque cuando chico no se escucha a Leonard Cohen, Dylan o esos grandes próceres que pos 35 años o los que son más melómanos lo pueden apreciar, pero cuando pequeño uno como que los pasa de largo.
Nadie los escucha.

La próxima saga de cuentos, que ya adelantó, ¿también toma la referencia del amor como temática?
Es el amor más aventurero. Como autor, soy un eterno romántico… y fatalista (risas).

¿Ahora viene el encanto?
Sí, desde el underground, la periferia y la realidad, porque como te contaba, tengo muchos conocidos, amigos y amigas que han pasado por este proceso donde claramente el amor no es suficiente.

¿Y cómo lo ha tratado el amor?
Me ha tratado bien, pero también me maltrató, me tiró al suelo y me trapeó… Pero hoy, soy un enamorado del amor.

Pronto se le sumará un nuevo miembro a la familia, su primer nieto. ¿Cómo cree que observaría este libro?
¡Lo va a encontrar una lata! (risas) Onda “¡¿qué escribió este viejo?!” Creo que la tecnología hizo un corte en la historia, de decir qué es esto, qué es un libro, y por qué tengo que leer algo que no es actual

Justamente eso de leer, ¿por qué escogió cuentos y no otra temática? Sorprende al repasar su currículum…
Partí escribiendo relatos, algo de poesía y esos asuntos, pero los cuentos me acomodan, me divierto. Ahora que tu me leíste uno de los cuentos, ¡me encanta inventar cosas!; que la gente escriba en una libreta, que se quedaron varados en La Serena… ¡me encanta inventar! Viajaba diariamente dos horas en una micro urbana, y cuando miraba por la ventana inventaba cuentos e historias. Me río de mí mismo inventando tonterías.

Al menos no quedó como el Joker, que por culpa de viajar toda la vida en locomoción pública, quedó trastornado.
(Risas) Claro.

¿Cómo sigue esta saga?
Estoy trabajando en dos cuentos, pero no te voy a adelantar ninguno de los dos porque sino… Es que hay uno que tengo puras ganas de terminarlo, que es sobre todo sobre mi madre, como Almodóvar (risas).

Si es por llevar al cine uno de estos cuentos ¿cuál sería?
La Pequeña Ventana Azul‘. La protagonista de este cuento me encanta, porque las mujeres no hacen eso, de darse el placer voyerista y reírse de sí misma todo el rato. Los hombres hacen eso. Me gustaría regalárselo a los adolescentes para que busquen y piensen.

Como una nueva versión de “Juventud en Éxtasis”, “El Amor No Es Suficiente” es erotismo lógico al alma adulta. Disponible en tiendas del ramo.