+ 56 9 8220 5285 contacto@redexodia.cl
PAUL MCCARTNEY

PAUL MCCARTNEY

Fueron casi 3 horas; Cerca de 40 canciones; 51 mil personas juntas en el Nacional; un batero extremadamente carismático; y una pifiadera a Piñera brutal. Así se resume el concierto de McCartney en Chile, uno de los mejores –no, esta columna no es objetiva-, ni menos ni más.

Se notan los años en su voz, pero también en todo lo demás. Una cancha absoluta que le permite cantar canción tras canción sin siquiera pestañear. Su manejo instrumental, las esforzadas frases hechas en español y el buen humor, todo, todo con él es de otro planeta.

Salió al escenario con algunos minutos de retraso, pero con su actitud buena onda y puños alzados como si celebrara estar aquí, a nadie le importó. Partió entonces la noche con ‘A hard day’s night’, porque quería una fiesta y lo logró.

PAUL MCCARTNEY

PAUL MCCARTNEY

Fue un repaso impecable por sus 60 años de carrera. Le cantó a su hermosa Nancy, a Lennon, Harrison y Hendrix, y cada canción era mejor que la anterior… Y cada vez el éxtasis era mayor.

No iré en orden con las canciones, porque eso ya lo leyeron en todas las reseñas que se hicieron del show. Simplemente estoy tratando de plasmar lo grande que es McCartney, la magia que nos hizo vivir a todos en el nacional y lo genuinamente lindo que fue.

Punto aparte la puesta en escena. Músicos entre el público, Abe Laboriel dándolo todo desde la batería con ‘Dance tonight’, fuegos artificiales que acompañaron la explosión de ‘Live and let die’, y un coro masivo en ‘Hey Jude’ que lo hizo todo aún más especial.

PAUL MCCARTNEY

PAUL MCCARTNEY

Paul sabe. Te regala un show sin espacios para tomar fotos ni grabar, te hace vivirlo, te hace gritar y emocionarte hasta la médula mientras canta ‘Let it be’ y la noche se ilumina dentro del nacional.

¿Lo más lindo de todo? Saber que quizá fue su última vez en Chile y estuviste ahí, fuiste parte de su historia y disfrutaste tanto como ese par de amigas de 70  a las que les cedieron los asientos y nunca se sentaron, tanto como el niñito de 5 años que escucha a The Beatles desde los 2, tanto como los pololos que se besuquearon completa ‘My valentine’, y tanto como el huevón de atrás que cantaba a toda raja ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’.

¿Lo más triste de todo? Saber que quizá fue su última vez en Chile y estuviste ahí, va a ser siempre parte de tu historia, y la viviste a concho, como todos los demás.

Por Macarena Valenzuela
Fotos: Jaime Valenzuela (DG Medios)